Give Peace a Chance? What about Truth?

JohnLennon

Give Peace a Chance? What about Truth?

Desde mis once años, cuando escuché por primera vez una canción de Los Beatles, titulada Twist and Shout, cantada por John Lennon, he sido fiel entusiasta del famoso cuarteto de Liverpool. A lo largo de los años he tenido toda su música. Pero hablemos de John Lennon, en particular de su filosofía, de su cosmovisión, expresada a través de su música. Por lo general le prestamos poca atención a la letra de las canciones. Nos agrada la melodía, la aprendemos, y la cantamos a menudo sin pensar en su mensaje. Porque la música se siente, no se piensa. La popularísima canción Imagine de John Lennon, quizá su tema más popular, lanzada al mercado en 1971, es un clásico ejemplo. Examinémosla brevemente:

Imagine there’s no heaven
It’s easy if you try
No hell below us
Above us only sky
Imagine all the people
Living for today…

Esta canción bien puede ser el himno de los ateos y también de los comunistas: sin cielo y sin infierno, “viviendo sólo para hoy”, para el presente, porque, en definitivas, si Dios no existe, el ser humano no tiene futuro y mucho menos un destino eterno, con Dios o sin Él. Con la muerte acaba todo y viene la nada, la inconsciencia. Cierra los ojos, imagínatelo, desecha la realidad y la verdad, frota la lámpara y tu genio te lo concederá. Así de fácil será, como coser y cantar.

Imagine there’s no countries
It isn’t hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace

Ni países, nada que defender ni causas nobles por las que podamos estar dispuestos incluso a dar la vida. Sin religiones. ¿Si pudiera lograrse, la eliminación de fronteras acabaría con el crimen, la guerra, la injustica y el hambre? Wishful thinking! Pura retórica humanista secular, utopía irrealizable, porque no toma en cuanta la falible y engañosa naturaleza humana. Sin religión, o más bien, sin las religiones tradicionales, porque el comunismo, el socialismo, el humanismo secular y el ateísmo son también religiones, con credos, templos y un número cada vez mayor de discípulos. Aquí, nuevamente, salen a la luz las ideas comunistas de John Lennon. Porque los comunistas consideran que la religión es el opio de los pueblos; por eso, según ellos, debemos evitarlas como la peste (nuevamente, las religiones tradicionales, especialmente el cristianismo).

Imagine no possessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
A brotherhood of man
Imagine all the people
Sharing all the world

John Lennon y su esposa, Yoko Ono, eran millonarios. Es más, Yoko era y sigue siendo más acaudalada que lo que fue John. ¿De manera que un mundo sin posesiones? ¡Por favor! Hasta en los países comunistas se tienen algunas posesiones, aunque en verdad pertenecen al estado, cuyos gobernantes son los únicos ricos y privilegiados en estos regímenes totalitarios. ¿Un multimillonario predicando lo que no estaba dispuesto a practicar? ¿Cómo se llama esto, me podrían decir? Porque jamás se le ocurrió irse a vivir a Cuba, China o la URRS, a compartir el igualitarismo—allí nadie tiene nada—con estos sometidos, maniatados y amordazados pueblos, víctimas del totalitarismo comunista del que inconcebiblemente aún hay tantos simpatizantes en el mundo, particularmente en Latinoamérica, nuestro gran solar tercermundista, tan acostumbrado al caudillismo. Las comunidades hippies de los 60 no existen hace muchísimo tiempo. La mayoría de ellos hoy son empresarios, muchos acaudalados y con innumerables posesiones. ¿Qué pasó con la idea utópica de “imagine no possessions”? Ciertamente, como dije al principio, no analizamos la letra de las canciones. ¿O es que el lector es tan joven o tan babieca que todavía cree en cuentos de hadas y concuerda con las simplezas y desvaríos, por no decir otra cosa, de Lennon en esta canción? ¿Estaría el lector dispuesto a despojarse de toda posesión terrenal, a no poseer absolutamente nada? ¡Imagínese a las mujeres, sobre todo a las latinoamericanas, sin cosméticos, sin ropa de última moda, sin carteras y sin tacones—se acaban las heroínas de las telenovelas latinas. ¡Qué crimen, caballeros! Betty la fea sería reina en este mundo: “A mí no me asustan, Jeje”. Claro, claro, tantos patitos feos y los hombres se verían obligados a conformarse con “la belleza interior”: ¿Nicolás sin la foto de Patricia Fernández? ¡Cómo así, Betty! Y esto sí que es difícil de concebir—, y a los hombres sin desodorante, sin un automóvil, sin buena ropa, y sin chicle para el mal aliento! ¿Se imaginan a todas las mujeres parecidas a Yoko Ono? ¡Se acaba el mundo por falta de procreación! ¡Y todos sin poder decir lo que realmente piensan de todo esto! ¡Todos comiendo en un comedor público, como los indigentes, o peor aún, con libreta de racionamiento, y usando trapos gastados, en vez de ropa de marca! Un momento, yo conozco un sitio idílico donde se disfrutan todos estos “logros” y muchos más, porque son realidades cotidianas: Cuba. ¡No, no, no: no es posible que a estas alturas del juego el lector aún crea en el mito de los logros de la revolución cubana! Continuemos con la canción…

You may say I’m a dreamer
But I’m not the only one
I hope someday you’ll join us
And the world will be as one

No, John, no eras un soñador sino un iluso. El comunismo europeo y ruso se desmoronó. Sólo quedan China, Cuba y Corea del Norte, y algunas naciones, con sus serviles payasos a la cabeza lamiéndole las ensangrentadas botas al rojo fantoche de La Habana,   jugando con la fracasada filosofía socialista, como Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia, además de todos los profesores universitarios izquierdistas en sus torres de marfil en el mundo, con su rebaño de fieles y obnubilados seguidores en las aulas, donde se les enseñan las “virtudes” del ateísmo, del relativismo moral, del globalismo, del antipatriotismo, de la corrección política, del multiculturalismo, del desprecio al capitalismo y el odio a Estados Unidos, del pacifismo (que no es otra cosa que debilidad y no hace más que envalentonar a los enemigos de la paz en vez de derrotarlos), y donde el revisionismo histórico campea por su respeto.

No obstante, lo cortés no quita lo valiente. Por eso es que digo: John, me encanta la música de Los Beatles, pero ahí paro de contar. El resto de tu legado, te lo regalo. Tus ideas, tu cosmovisión y tu ejemplo los quiero a cien años luz de mí.

Hoy, más que nunca, hay que cuestionarlo todo, especialmente si proviene de la cultura popular (particularmente música, cine y cualquier programa televisivo) y de las asignaturas de humanidades y ciencias sociales de las universidades. Es necesario examinarlo todo y retener lo bueno. Pero, ¿cómo podremos desechar lo inservible y retener lo bueno sin tener bien afilado el cuchillo del discernimiento, es decir, sin haber aprendido la diferencia entre lo uno y lo otro? Ya esto es tema para otra entrada. Sin embargo, concluyamos señalando que, sobre todas las cosas, es necesario buscar la verdad, aunque su descubrimiento nos obligue a cambiar de parecer y hasta de rumbo, y aferrarse a la misma como si nuestra vida dependiera de ella, porque en realidad depende de ella. Lamentablemente cada día hay menos personas interesadas en la verdad, sin embargo, ésta es la que nos hace verdaderamente libres, sobre todo intelectual y espiritualmente.

GIVE TRUTH A CHANCE!

Guido F. Castellanos

Se prohíbe la reproducción total o parcial sin permiso escrito del autor.

5 respuestas a Give Peace a Chance? What about Truth?

  1. Luis dice:

    John Lennon sólo se basó en una idea para escribir una canción, pero no debemos de tomar la letra “tan a pecho”. De hecho no creo que John Lennon tomára muy en serio la letra que le puso a la canción de “Imagine”. Simplemente quiso hacer una obra radical, exagerada, porque era su inspiración de ese momento.

    A todos se nos pueden ocurrir cosas exageradas o alguna ves en la vida nos vamos a los extremos. Lennon estaba en uno de esos ratos cuando escribió esa canción. Es un himno pacifista, tomemos esa idea, lo esencial, el estracto, que es un mundo sin guerras, sin hambres, donde todos pudieramos compartir y dar a los necesitados.

  2. Luis dice:

    o ¿no sería mejor un mundo así?. Desechemos sus ideas espirituales, de que no hay cielo o infierno, de que no creia en Dios, porque es darse de golpes contra el suelo. No creo que John Lennon haya sido ateo. En una ocasión le escribió una carta a un Reverendo Cristiano, diciéndole ¿qué puede hacer el cristianismo por mí? era un momento en el que tenía una crisis muy fuerte con drogas. El sabía que había un Ser Superior.

    Simplemente escribia cosas “ateas” en sus canciones porque no hallaba las respuestas a sus preguntas. Quedemos con sus ideas humanitarias. Hasta ahi. Punto.

    • gfcastellanos dice:

      Luis, gracias por leer el artículo. La juventud incauta se ha tomado a pecho esta canción durante más de tres décadas. Además, Imagine es considerada como una de las mejores canciones de todos los tiempos (en 2004 apareció en la revista Rolling Stone en tercer lugar entre las 500 canciones consideradas por la revista como las mejores de todos los tiempos). De manera que es innegable que el mundo en que vivimos sí la ha tomado muy en serio. Lennon se dejó influir demasiado por su esposa Yoko. Es más, esta japonesa adinerada lo absorbió totalmente y el se dejó con gusto. Y esto se pone de manifiesto hasta en los conciertos, en los que cuando Lennon sorbía una cerveza que le acababan de traer, ella venía de inmediato y bebía de la misma cerveza, como “marcando su territorio”. Era (es, porque no ha muerto) una mujer posesiva y dominante, y Lennon, desafortunadamente, se dejó dominar demasiado por ella, en detrimento de su música y de toda su vida.

      A un desconocido se le puede ocurrir lo que mejor le parezca, sin embargo, sus ideas no irán muy lejos. No obstante, los criterios políticos, sociales y religiosos de un músico tan famoso y admirado en todo el mundo como John Lennon, tienen enorme repercusión, sobre todo entre la juventud.

      Imagine no sólo es antirreligiosa, antinacionalista y anticapitalista, sino que fue definida por el mismo Lennon como “virtualmente el Manifiesto Comunista”. La utopía (o netopia, como la denominaba Lennon) a que Lennon aspiraba era un mundo sin Dios, donde la responsabilidad de mayordomía del ser humano como administrador de lo que le pertenece a su Creador es anulada, y el cielo y el infierno se eliminan a voluntad, como si se trataran de cuentos de camino o mitos que se descartan convenientemente, tildándolos de inverosímiles.

      No olvides que la boca habla de lo que abunda en el corazón. Y John Lennon no fue una excepción. Hay muchos que han escrito contra Los Beatles y contra Lennon por envidia, por desprecio y hasta por odio. Yo no me cuento entre ellos. No tengo motivo alguno para odiarlo. Por el contrario, la música suya y de Los Beatles, salvo raras excepciones (como Imagine), la he disfrutado durante casi toda mi vida. Pero lo cortés no quita lo valiente. La verdad es la verdad, y es necesario decirla aunque no concuerde con las opiniones de la mayoría. La música, a fin de cuentas, se siente, no se piensa. Y yo estimo que mucha de la que se considera música en la actualidad, si se pensara un poco, jamás se consideraría música.
      Guido

  3. Elio Rey dice:

    La musica se ha perdido por la letra,la letra se ha perdido por lo vulgar y el doble sentido,no existe el comunismo sino el comodismo,no existen lideres hay tiranos,en fin la vida para el que cree en Dios tiene un mañana para los otros,tristemente los muchos otros viven el dia a dia enfrentados hasta con ellos mismos,que mas decir.

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