Newtown Massacre and Gun Control

diciembre 27, 2012

 Gun-Cont

Stricter gun control laws or even the banning of all guns wouldn’t have stopped the Newtown Massacre or prevent other tragic events like it from happening. Why? Because guns are not the problem. You don’t ban cars just because people are killed in car accidents or by drunk drivers. The 911 al Qaeda terrorists used small box cutter knives instead of guns to hijack the airplanes they boarded, and later used the aircrafts as weapons to kill three thousand people, without firing a single shot. You don’t ban knives and airplanes just because criminals decide to use them as mass murder weapons. Unfortunately, criminals will always find a way to get guns, even if responsible and law abiding citizens are denied the right to own them.

Gun control doesn’t translate into safer states and cities and it doesn’t prevent mass murders. Economist John Lott cited a sobering statistic: “With just one single exception, the attack on congresswoman Gabrielle Giffords in Tucson in 2011, every public shooting since at least 1950 in the U.S. in which more than three people have been killed has taken place where citizens are not allowed to carry guns.” The facts do not lie: Mass shootings in the U.S. today are no more common than they have been in past decades. Furthermore, mass murders declined from 42 in the 1990s to 26 in the first decade of the 21st century. Statistics show that guns were responsible for only 52 percent of the 25 deadliest mass murders in the 20th century. Fires ranked first as murder weapons and knives a close third to fire arms.

Remember the “Batman Murders” in an Aurora, Colorado movie theater on July 20th, 2012? Did you know that law abiding citizens (even with permits) were not allowed to carry their weapons into the theater? The Cinemark Theater was the only one that banned concealed handguns carried by law abiding citizens. That was the theater the killer chose. The shooter knew he didn’t have to worry about encountering others with guns to resist him. Everyone knew that guns weren’t allowed in that theater. Do you really believe that if the shooter knew that others in the theater had guns he would have done what he did without encountering any resistance? Things would probably have turned out differently if just one citizen carrying a gun would have been in that theater. Once again, the law abiding citizens obeyed the law and the criminal did not. The result: 12 people died and 58 were injured. No gun control legislation would have prevented this tragedy from happening.

These cowards almost invariably go after people who cannot defend themselves, like school children, in “gun free zones”. You don’t see them going face to face against police officers or armed guards. They go for the easy prey in places where they know they will encounter little or no resistance. Richard Mack, a former Arizona sheriff says that “preventing any adult at a school from having access to a firearm eliminates any chance the killer can be stopped in time to prevent a rampage.” If criminals know you have no weapons for self defense, it’s much easier for them to decide to break into your home or work place, rob you, hurt you and even kill you. We cannot allow our government to take away our Second Amendment right to own and carry arms. The right to “keep and bear arms” is as important as our right to free speech and of religion. However, that is exactly what left wing politicians intend to do if we let them, including our present administration. Barack Obama and Michael Bloomberg are gun control advocates; however, they have armed guards protecting them round the clock. So, gun protection for the political elite and not for the people?

Finally, because criminals will always manage to get guns, we should not be defenseless against them. That is why we need to send them a strong message that we have guns, know how to use them, and will use them to protect ourselves and our families from them. Gun control would only make it easier for criminals and cowards like Adam Lanza to hurt and kill innocent people. We need to identify these criminals and deal with them before they are able to commit these atrocities, because gun control will never stop them.

Guido F. Castellanos

© Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso escrito del autor.


El enemigo dentro de las puertas

noviembre 14, 2012

La mayoría de las comunidades cerradas no son más seguras que las abiertas.

A pesar de que la mayoría de las personas quiere vivir en comunidades seguras y los propietarios de viviendas desean  proteger su propiedad y aumentar el valor de las mismas, lo cierto es que la instalación de puertas automáticas de seguridad sólo proporciona una falsa sensación de seguridad, ya que la mayoría de los vandalismos, allanamientos de moradas y robos los cometen individuos en sus propias comunidades. Los ladrones suelen introducirse en casas  que, o bien ya han visitado, o donde conocen a sus ocupantes y su rutina diaria. El malhechor a menudo vive muy cerca de usted. El enemigo contra el cual se supone que las puertas provean protección,  con mayor frecuencia de lo que nos imaginamos, vive dentro de esas puertas. Las estadísticas lo demuestran. Los registros policiales lo confirman. La experiencia de las personas que viven dentro de las puertas lo corrobora.

Muchas personas creen erróneamente que la instalación de puertas de seguridad  incrementará el valor de su propiedad. De hecho, en algunos casos lo contrario puede ser cierto: las puertas disminuyen el valor de las viviendas más cercanas a las mismas. La ubicación, el tamaño del lote, los metros cuadrados de una vivienda y la calidad de la construcción determinan su valor y la medida en que la misma aumenta de precio, pero sobre todo la ubicación. Por ejemplo, si usted vive en una comunidad suburbana donde las viviendas están vendiéndose por un promedio de 120.000 dólares, las puertas de seguridad pueden atraer a algunos compradores, ya que proporcionan una sensación de exclusividad y privacidad, sin embargo, lo más probable es que no contribuyan a aumentar el valor de la propiedad, especialmente si la comunidad no está bien mantenida y en la misma hay varias casas con ejecución hipotecaria.

Lo cierto es que la mayoría de las comunidades cerradas no son más seguras que las abiertas. El acceso restringido provisto por las puertas automáticas puede constituir una barrera psicológica y un elemento disuasorio para algunos, pero el criminal perseverante e innovador encontrará una manera de entrar. Por eso es que instalar una garita con un guardia  24 / 7, a pesar de ser la opción de seguridad más costosa para una comunidad, ofrecerá la mejor protección, ya que las puertas automáticas no son difíciles de franquear, y el criminal puede colarse siguiendo a un residente. Y si el delincuente no vive dentro de esa comunidad, es posible que conozca a algún inquilino de la misma. Puede ser que usted se sorprenda al enterarse de que algunos en su comunidad incluso han vivido durante algún tiempo en un tipo muy exclusivo de comunidad cerrada: la cárcel. Asimismo, los guardias que hacen las rondas en el interior de una comunidad a menudo no proporcionan la protección que la comunidad requiere, porque no están bien entrenados (o no lo están en lo absoluto) y se les paga poco. Una cosa es cierta: la seguridad de una comunidad es tan efectiva como las personas que la proporcionan. Según la policía, la vigilancia vecinal ha demostrado ser uno de los modos más eficaces para disminuir la delincuencia y unir a la comunidad.

Hoy en día muchas personas están hartas de tantas restricciones (las puertas automáticas son sinónimo de restricciones e  inconvenientes principalmente para los residentes, no para los criminales) y cada día hay más compradores que evitan a toda costa adquirir viviendas en comunidades regidas por asociaciones y con puertas automáticas. Las ventajas de vivir en muchas de estas comunidades, donde las viviendas son relativamente baratas y las puertas no pueden interpretarse como un signo de lujo y de estatus social, no son suficientes como para justificar los costos. Con el tiempo, los costos de mantenimiento de las puertas automáticas por sí solos pueden convertirse en una carga financiera demasiado pesada para una comunidad. Por otra parte, las comunidades cerradas de clase alta y media alta proporcionan distinción y constituyen un símbolo de estatus para sus residentes. Como beneficio agregado, las puertas y los guardias pueden proveer cierta protección y una mayor sensación de seguridad, y es probable que aumenten en cierta medida el valor de las viviendas. No ocurre lo mismo con las propiedades de inferior valor de la mayoría de los residentes de una ciudad.

No obstante, en cualquier comunidad cerrada una falsa sensación de seguridad puede convertirse en uno de los peores enemigos de sus residentes. En resumidas cuentas, siempre conviene tener presente que es probable que el criminal viva dentro de las puertas, e incluso que sea su vecino de al lado. Las puertas automáticas y las murallas no ofrecen ninguna protección contra los delitos cometidos por los propios residentes.

Guido F. Castellanos

© Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso escrito del autor.

 

 


La verdad y la cosmovisión cristiana

marzo 2, 2009

sunset12 

Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres (Juan 8:32).

Vivimos en un mundo postmoderno donde las verdades absolutas no tienen cabida en la vida de un creciente número de personas, incluso de una alarmante cantidad de aquellos que se denominan creyentes en Cristo. Esta peligrosa y lamentable tendencia sólo puede contrarrestarse con la clara exposición de la verdad, tanto desde nuestros púlpitos, como mediante revistas, periódicos, programas televisivos, sitios en la Internet y blogs como éste. Para esto es necesario un conocimiento profundo de la palabra de Dios, el valor para no dejarnos amedrentar por nada ni por nadie y la completa desvinculación de la corrección política, que no es más que una enfermedad paralizante que impide que tengamos el valor de decir lo que realmente creemos y pensamos.

¿Qué es la verdad?, preguntará alguien. La verdad, en términos sencillos, es lo que Dios dice acerca de cualquier asunto.  

El término “cosmovisión” puede parecernos abstracto o filosófico, no obstante la cosmovisión de una persona es sumamente práctica. El Diccionario de la Real Academia Española dice que la cosmovisión “es la manera de ver e interpretar el mundo”. El diccionario en línea WordReference.com la define como la “forma de concebir e interpretar al mundo propia de una persona o época”. De manera que el vocablo cosmovisión significa una orientación filosófica, una perspectiva de la vida, una forma de interpretar el mundo, o una integradora de la vida. Toda persona tiene una cosmovisión. Tal cosmovisión es sencillamente nuestra perspectiva de la realidad. Es el medio por el cual interpretamos las situaciones y circunstancias en nuestro entorno. Se trata de aquello que nos permite integrar todos los aspectos distintos de nuestra vida, fe y experiencia.

 La tarea principal en la vida es descubrir lo que es verdadero y vivir de acuerdo con esa verdad. Jesucristo afirma que él es el camino que todo ser humano debe seguir, la verdad que todo hombre debe creer y aceptar y la vida que toda persona debe recibir, y que nadie puede tener acceso a Dios el Padre sino a través de él (Juan 14:6). El hombre puede conocer la verdad por la revelación de Dios. La verdad de Dios se aplica a todo aspecto de la vida y del conocimiento científico.

La cosmovisión de una persona influye en toda su forma de pensar y en su manera de vivir, en todo aspecto de su vida, aunque la persona no sea consciente de este hecho.  El cristianismo auténtico no puede limitarse sólo a un aspecto de nuestra vida, a una simple práctica u observancia religiosa, o aun a una experiencia de salvación, aunque la salvación es el punto de partida, sin la cual todo lo demás es una imposibilidad.  Es esencial comprender que el auténtico cristianismo es una relación personal con Cristo y es a su vez un sistema total de vida que nos permite ver el mundo en que vivimos como realmente es, y nos enseña a vivir nuestra vida según los principios espirituales y morales establecidos por Dios.

Las locomotoras son máquinas fascinantes, sobre todo los de vapor. Emile Zola, novelista francés, solía decir que las locomotoras de vapor parecían tener alma.  Los trenes han sido diseñados y fabricados para rodar libremente sobre raíles de acero. Los trenes modernos se trasladan de ciudad a ciudad y de país en país, transportando pasajeros y mercancía, a velocidades extraordinarias. Sin embargo, esos trenes que se mueven con impresionante libertad y velocidad sobre los caminos de hierro, si se descarrilan, causan estragos formidables. El tren no puede moverse libremente sobre una calle asfaltada o por una autopista, como lo hace un automóvil. No fue creado para eso. Sólo cuando transita sobre los raíles es que el tren es verdaderamente libre. De igual manera, el ser humano fue creado por Dios para ser verdaderamente libre cuando conoce a Dios y vive de acuerdo a las enseñanzas de su Palabra. El hombre se mueve con auténtica libertad cuando su vida transita sobre “los raíles” de la verdad de Dios.

Lo que hacemos, decimos y callamos

Una cosmovisión, sea cristiana o no, se transmite tanto por ejemplo y palabra, como por lo que uno calla. Si en la escuela, por ejemplo, como en el caso de la enseñanza en la Cuba comunista durante 50 años, nunca se menciona que Dios es el creador del universo y el Señor de la historia, entonces se transmite una cosmovisión humanista secular y por lo tanto falsa. Esto es precisamente lo que ha ocurrido, no sólo en Cuba, sino en todos los países donde se ha instaurado el comunismo y el materialismo ateo, el humanismo secular, y es desafortunadamente lo que ha estado sucediendo con la enseñanza pública o gubernamental en Estados Unidos durante varias décadas.  En la Cuba marxista, desgobernada por los hermanos Castro, no se han producido muchos comunistas, pero sí millones de humanistas seculares, que fundamentalmente no creen en Dios, ni en la Biblia como verdad revelada por Él para guiar nuestra vida y conocer a Dios personalmente, ni en un mundo invisible hacia el cual nos dirigimos todos, tan real como el mundo visible en el que nos desenvolvemos, creamos en el mismo o no, ni en que la vida tiene un propósito, y que un día tendremos que rendir cuentas al Dios y Señor del universo, Juez de todos.

De manera que un concepto miope de la vida, una cosmovisión torcida o falsa de nuestra existencia y nuestro destino eterno, un mapa equivocado de la realidad, sólo se pueden corregir mediante el conocimiento de la Biblia, que es la Palabra de Dios, donde encontramos todas las verdades y principios fundamentales para vivir nuestra vida según el propósito para el que Dios la ha creado. Todo esto comienza con el reconocimiento de que necesitamos a Dios y que Él ha provisto un remedio para el problema del pecado en nuestra vida, a saber: su Hijo Jesucristo, quien fue enviado por el Padre a este mundo para que muriera en sacrificio por nuestros pecados. Cristo vino para ser nuestro substituto en la cruz, para morir en nuestro lugar, para pagar la deuda que teníamos con Dios y no podíamos costear por esfuerzo propio.

Cuando creemos esto y lo aceptamos de corazón, entonces principia una nueva vida: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12). Aquí comienza el cambio de nuestra perspectiva de la vida. En este punto se inicia la clara comprensión de la cosmovisión cristiana, y empezamos a ver la vida y el mundo que nos rodea tal y como Dios los ve. Entonces sabremos a ciencia cierta de dónde hemos venido, qué ha ido mal en el mundo, cuál es el remedio, y el propósito por el cual Dios nos ha puesto en esta tierra. No existe nada más importante que esto en la vida.  

Guido F. Castellanos

Se prohíbe la reproducción total o parcial sin permiso escrito del autor